Ayer se apagó la voz más importante del feminismo histórico en Cuenca: Teresa Marín Eced.
Hoy hay en redes un kilo de artículos - que parecen siempre el mismo - donde se dan los datos académicos, el curriculum y las hazañas institucionales de Teresa, una persona relevante a quien el/la periodista de turno no tuvo el gusto de conocer. Nosotras si, por eso hoy le he dedicado mi día, he estado con ella muchas horas, oyéndola, recordándola y generando este homenaje virtual calentito y sororo, como creo que a ella le hubiera gustado.
La última vez que hablé con Teresa fue en una de las reuniones que las Ateneas hacíamos los jueves en la Biblioteca, justo unos meses antes del confinamiento por COVID19. Me estuvo contando que la habían llamado para participar en una publicación colectiva sobre mujeres poetas de la posguerra española, ella iba a arrojar luz sobre la figura de Acacia Uceta, intelectual de la época, muy ligada a Cuenca. Ese día hablamos bastante y le dejé un libro - que espero la haya bien acompañado en algún momento en estos últimos tiempos -
