III Jornadas de Mujeres Creadoras

Este fin de semana hemos vuelto a vivir unas jornadas que nos han removido, nos han conectado y nos han recordado la fuerza que tenemos cuando estamos juntas.

Abrimos esta tercera edición con el inmenso placer de escuchar a Eugenia Tenenbaum en su charla “Centro y Margen: una historia de mujeres creadoras.” Un recorrido profundo, contundente y sensible marcado por la perspectiva feminista sobre cómo las mujeres han estado siempre en el centro de la vida artística, política y social —en los papados, en los reinados, en los grandes talleres y en los hogares donde se sostiene el mundo—. No venimos del margen: nos han llevado allí. La charla fue un acto de reparación y de memoria, y nos atravesó con la claridad de quien sabe nombrar lo que la historia ha intentado borrar.


El sábado arrancó con un precioso taller de cosmética natural, guiado por Cristina La Potinguera, donde elaboramos champú y gel sólido con ingredientes naturales con nuestras propias manos. Entre risas, cuidados y una conversación agradable, reflexionamos también sobre la importancia de reducir el consumo y la importancia de la artesanía. Fue un espacio de creación y también de complicidad entre las mujeres que nos reunimos para hacer crecer nuestra red.


Después, nos recibió Gina en la vinoteca El Rayuelo, donde nos preparó una cata de tres vinos. Centrando la charla en tres temáticas: expectativas, maternidad(es) y cuerpo, fuimos compartiendo lecturas y experiencias que de una manera u otra hemos vivido, sufrido y atravesado. Este diálogo, se convirtió en un momento íntimo sobre las expectativas, lo que la sociedad espera de nosotras, lo que esperamos de nosotras mismas, lo que vemos en nuestras compañeras, y todas esas exigencias imposibles que, hagamos lo que hagamos, nunca parecen cumplirse. Concluimos la actividad dando la oportunidad de crear titulares con sus propias experiencias y tomando como referencia las lecturas compartidas.


De manera paralela, las compañeras de Teatro Paramichí, ofrecieron cuentacuentos a niñas y niños de entre 4 y 10 años, que pudieron disfrutar de historias preciosas, diversas y contadas con mucho cariño. Además, terminaron el taller con un pintacaras basado en las obras leídas, y en un taller de teatro inclusivo. Con este taller, pudimos ver una vez más que la educación en igualdad es esencial desde las edades más tempranas, y que cada miembro de la familia tiene que formar parte de ella.


Para cerrar, vivimos con (y gracias a) la narradora Sofía, TT la inovlidable interpretación de Noche de Mis Vecinas. A través de las voces de la Bienvenida, la Sisebuta, la Arsenia y la Rita, conocimos las historias de todas esas mujeres que construyen la memoria, descubrimos cómo los sonidos de los viajeros del tiempo, los silencios de las calles, los farolillos de la caravana o las cucharas a ritmo de jota tras la niebla son capaces de marcar la infancia y quedarse con nosotras toda una vida.

Con un sabor de boca reconfortante, sororo y motivador, agradecemos en primer lugar a las mujeres

creadoras que han hecho posibles estas jornadas por tercer año consecutivo y nos han traído su mejor creación,

cada una en su formato. Por último, gracias a las personas que, año tras año, hacen posible esta aventura.

Nos vemos en próximas ediciones.  




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